viernes, 31 de enero de 2025

La Librería de los Escritores

 Hoy debería publicar la primera entrevista en la revista digital, la primera entrevista para mi nuevo librillo. La gestioné con Luis Gerardo, iniciador de La Librería de los Escritores. Será la entrevista principal para el capítulo de libros y lectores, autores y lecturas; entrevistas secundarias serán con César de Bibliofilia (presidente de los libreros de Aguascalientes) y con Poncho de Libros Vagabundos. Pero, otra vez, pasó el tiempo y Luis Gerardo nunca me llamó para fijar fecha y lugar; no, tampoco yo le llamé, tal vez porque ahora mismo no es seguro que pueda financiar el libro. En fin, queda el registro.

lunes, 27 de enero de 2025

Leer por contagio

 La inerte "oficina de enlace" del ICA con el zombie Programa Nacional Salas de Lectura compartió, el lunes pasado, una "sistematización" del encuentro estatal con mediadores voluntarios de Aguascalientes el 4-6 de octubre.

lunes, 20 de enero de 2025

Cómo no reír

Iván Alejandro Sánchez Nájera. Expresidente estatal y exdiputado local por el PRD (aliado electoral del PAN en el gobierno del estado y de la capital). Y ahí termina su curriculum: ahora es el director general del IMAC. Cómo no reír.

lunes, 13 de enero de 2025

Aguascalientes no lee

 Iniciar una editorial en una ciudad desacostumbrada a leer y comprar libros parece una evidente tontería. Mester Editorial desafió esta realidad en 2020, además en plena pandemia de covid 19.

lunes, 6 de enero de 2025

La cultura en el centro

Vuelvo a tomar el proyecto ya no de una agencia regional sino ahora de una revista digital de periodismo cultural, desde la ciudad de Aguascalientes, y este enésimo ensayo lo hago semiclandestinamente no porque sea a escondidas -trabajo por la máxima publicidad- sino porque éste espacio, que inicié en la década pasada y suspendí pronto -para intentar en otra plataforma, también abandonada al menos temporalmente- pocos lo conocen y nadie lo recuerda, a mí mismo se me escapaba, así es que me permite escribir y publicar sin agobios y de tal manera dar forma libremente -muy pronto- a lo que quiero hacer: una revista con una cartelera diaria, al menos una noticia semanal para empezar, luego dos, tres, y así hasta lograr al menos una noticia diaria (otra vez, como en El Sol del Centro en 2014-2015, yo soy el único reportero, fotógrago y editor), desde este primer mes al menos una entrevista, reportaje o crónica, y una primera columna (semanal, los lunes), la mía.

La columna nace -o renace- con el título que di a la sección de información cultural en aquel diario, porque así reencontré nombrado este blog y no me pareció mal, al contrario: no sólo porque recuerda aquella finalmente grata experiencia de catorce meses, sino porque indica obviamente el origen físico del ejercicio profesional, y sobre todo porque dice en una frase la idea que mantengo del periodismo cultural como expresión de la centralidad de la cultura en la vida cotidiana, y la ausencia -la necesidad- de la cultura en el núcleo de discusión y decisión de las políticas públicas.

En la práctica, la columna se inicia (enero de 2025) como una bitácora del proceso de edición de un libro (el quinto de la serie de Libros de Periodismo Cultural iniciada en 2020 con otro de mis proyectos de vida, Mester Editorial) que he intentado en un par de ocasiones con posibles autores que con diversos motivos no quisieron hacerlo. Lo llamo "Cambio de piel", y lo concibo como un libro de entrevistas sobre los nuevos creadores y gestores del arte y la cultura en Aguascalientes. Primero lo pensé como un libro de diez-doce entrevistas, pero al empezar a elaborar el índice, que es decir el cronograma, lo repensé como un gran reportaje o una gran serie de reportajes -sin embargo en un libro relativamente breve- con un entrevistado principal y uno o más complementarios para varias temáticas. La primera, seguramente con el fundador de La Librería de los Escritores, y desde ahí agregaré otras con el líder de los libreros de viejo pero también con los iniciadores de un proyecto de fomento de la lectura muy simple pero muy exitoso pero también muerto, los libros vagabundos.

Aquí nos encontraremos, y seguiremos la conversación, cada semana, todos los lunes. Desde ahora. Vale.

martes, 23 de septiembre de 2014

El cuerpo

La exposición “Semillas de vida. La sexualidad en Occidente” se exhibe desde el 9 de julio y hasta el próximo domingo 28 en el Museo del Templo Mayor en la ciudad de México. Reúne 180 piezas de culturas prehispánicas realizadas entre el año 200 antes de nuestra era y el año 600, procedentes de los actuales estados de Colima, Jalisco, Michoacán, Nayarit y Sinaloa, de las colecciones del Museo Regional de Historia de Colima, el Museo Regional de Guadalajara y el Museo Regional de Michoacán, los tres del INAH, y del Museo Soumaya.

Son piezas de cerámica, concha y piedra, agrupadas en diferentes núcleos temáticos, que muestran cómo se representaba artísticamente la sexualidad en Mesoamérica más allá de su necesidad puramente reproductiva. “Lo femenino se asociaba con la germinación, el agua, el frío, la oscuridad, la debilidad y la muerte, lo masculino con la maduración, el fuego, el calor, el cielo, la fuerza y la vida. Esta exposición muestra una concepción de la sexualidad en la cual lo opuesto sirve de complemento”, dice la presentación del museo. El hombre y la mujer como seres complementarios, sensuales y fecundos.

El cuerpo humano aparece siempre como una figura muy real. En el centro de Mesoamérica la sexualidad es más abstracta y con otras connotaciones, “en el Occidente la sociedad está muy inmersa en sus cuestiones naturales, con su cosmovisión muy precisa, sin llegar a abstracciones muy profundas”, explica el arqueólogo Daniel Ruiz Cancino, del Museo Regional de Guadalajara, curador de la muestra. Las representaciones de parejas en el Occidente son constantes, aunque muy pocas muestran actos sexuales explícitos.

Como un interesante contrapunto hace un par de semanas terminó la exposición “Diálogo con el espejo: la belleza, ¿una obligación?” en el Museo del Objeto del Objeto, en la colonia Roma de la ciudad de México, que cuestiona “el concepto de belleza a partir la industria publicitaria, la cosmética y la de productos de higiene”. Nuestro cuerpo es un mensaje.

(Columna "De cultura", se publica el martes 23 de septiembre en El Sol del Centro y en otros seis diarios de Organización Editorial Mexicana).

jueves, 26 de junio de 2014

El lugar de la esperanza

Texto de Sarahí Montañez Cervantes, del Taller de Periodismo Cultural del Centro de Investigación y Estudios Literarios de Aguascalientes, leído en la tertulia por el fin del ciclo de talleres el jueves 26 de junio de 2014.

¡Hola! Buenas tardes a todos. Soy Sarahí Montañez, y he venido acá a platicarles sobre el Taller de Periodismo Cultural.

Me gustaría compartirles que yo entré a este en un momento de mi vida en que me supe perdida, perdida hasta de mí. Al inicio, me resultó muy irónico haber seleccionado este taller, porque yo dejé, hace un año, la carrera de Medios de Comunicación… por varias decepciones que estos me causaron. En la primera sesión, el 19 de febrero, pensaba: ¿qué carajos haces acá, pues? Al término de esta, supe que el taller era un camino en mi desubicado andar… y sabía que iba a llegar a algún lugar, ¿a dónde?, no sabía… pero caminando ya estaba.

Ese primer día, el maestro nos estaba dando la introducción al periodismo cultural, y anoté cuatro cosas:

-Encontrarnos con nosotros.
-Encontrarnos con los otros.
-Que se encuentren en mí.
-Encontrar un espacio en común con el universo diferente.

Comentamos qué es periodismo y discutimos qué es cultura. Cultura eres tú, cultura es usted, cultura son ustedes, soy yo, somos nosotros. Cultura somos todos. Y ahora, ¿cómo hacer periodismo cultural? Íbamos sabiendo los géneros periodísticos, comenzábamos a saber las teorías y las tácticas… pero había que ver los hechos, había que comenzar la práctica. Había que salir a encontrar las historias, a saber las diferentes realidades y encontrar el espacio en común. El profesor siempre nos mencionaba a la calle como un universo de ruidos sutiles.

Hablábamos siempre de la ética en el periodismo, de saber mimetizarnos, renunciar a los discutibles y narcisistas beneficios de la hipervisibilidad a favor de las bastante más útiles ventajas del anonimato. ¡Los cínicos no sirven para este oficio! Hay que hacer un sincero trabajo. “Cuando el periodismo se transforme en una línea de montaje en la que primero se escribe, después se imprime y al final se archiva, es buen momento para comenzar a dedicarse a otra cosa”, dice Leila Guerriero. Y Ryszard Kapuściński dice que “el verdadero periodismo es intencional, aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar un cambio”.

Cuando fui a un taller de serigrafía artesanal, para hacer mi primera nota periodística, un compañero me preguntó entre risas: ¿y sí se publican esas notas? Entonces le conté sobre la Orquesta del Titanic, recordando aquel texto de Arturo Pérez-Reverte que leíamos en la segunda sesión.

En tiempos como los de ahora, cuando los periódicos reducen las páginas de Cultura a la mínima expresión y además las ocupan en la colección de primavera de Danti y Tomanti... la existencia de fulanos y fulanas que no se resignan y siguen dispuestos a contarle a la gente la historia de los libros que se publican, las exposiciones que se inauguran, la música que es posible escuchar, la otra poesía, las bibliotecas callejeras… la existencia de estos fulanos y fulanas es más necesaria que nunca.

Ésa es la Orquesta del Titanic, “la orquesta que suena no para adormecer conciencias, sino como compañía y alivio de muchos. Como último bastión. Como analgésico que no quita la causa irremediable del dolor, pero lo alivia”.

En el taller supe que las páginas de cultura son como la esperanza… están hasta atrás, en la esquina y hasta abajo. Pero están, descansando en el lugar en que menos te lo esperas. A veces la ciudad se ensucia y no vemos con claridad, pero si miramos fijamente ahí está. Donde menos te lo esperas. Y los periodistas culturales somos los traficantes de esperanza.

Tenemos el periodismo que merecemos… y yo tengo un sueño: armar una Orquesta muy grande y sincera. Y, considerando al periodismo como otro camino de lucha, todos podemos formar parte de esta: preparándonos en el próximo taller o exigiendo, como lectores, a nuestros periodistas.

¡Muchas gracias, y que el próximo sea de sus mejores momentos!